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La difusión se decide antes de lanzarse

Un SMS, una oferta del día, una conversación, una imagen: cuatro canales no hacen una estrategia. Lo que produce un resultado es saber a quién nos dirigimos, en qué soporte, con qué mensaje y en qué momento, y poder medirlo después. Ese es el trabajo que llevamos a cabo para cada enseña.

Una cumbre que emerge de un mar de nubes
Nuestro método

Cinco decisiones antes del primer mensaje enviado

Cada una se toma junto con la enseña, no en su lugar. El comerciante conoce a su clientela; nosotros sabemos cómo llegar a ella y qué hay que observar después.

01

A quién nos dirigimos

Una velada, un menú de mediodía y una apertura no hablan a las mismas personas. Definimos el público objetivo antes de elegir el canal: barrio, hábitos, edad, frecuencia de visita.

02

En qué soporte

El SMS para ser leído de inmediato, Olocal para llenar una fecha concreta, WhatsApp para responder, Instagram para despertar el interés. Cada canal tiene un uso, y ninguno sustituye a todos los demás.

03

Con qué mensaje

Un mismo evento no se escribe igual según el soporte y el público. Adaptamos el tono, la extensión y el gancho, y mantenemos los hechos del comerciante, sin adornarlos.

04

En qué momento

Una difusión se organiza: quién sale primero, quién relanza, cuándo detenerse. Una oferta anunciada demasiado pronto se olvida; anunciada demasiado tarde, ya no llena nada.

05

Y qué resultado da

Reservas realizadas, ofertas utilizadas, códigos QR presentados en el local: nuestras plataformas hacen visible el resultado. Comparamos con lo que se pretendía, y la siguiente campaña lo tiene en cuenta.

Lo que aportamos

Las herramientas no bastan

Cualquiera puede abrir una cuenta de Instagram o enviar un SMS. Lo que cambia el resultado es la decisión que precede y la ejecución que sigue: el público adecuado, el día adecuado, el mensaje adecuado y, después, la medición.

Desarrollamos nuestras propias plataformas para no depender por completo de canales que no controlamos, y utilizamos los canales internacionales allí donde son más fuertes. Los dos juntos, al servicio de una enseña de barrio.